Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2017

Te he visto llorar

Nunca te había visto llorar, quizá alguna lágrima borrada con la mano si la película lo propiciaba, pero nunca con esa sensación de ahogo que provoca la congoja en la garganta. ¿El motivo? Todos, de hechos nos sobran. 
Te he mirado, aguantando mi llanto, sabiendo que si lo dejaba salir quizá no lo podría volver a encerrar, queriendo recordar cada segundo, queriendo almacenar en mi mente este momento de fragilidad, porque aunque lo niegues, tú también lo sientes, el miedo.

Gino Bartali ha sido tu excusa. Su historia es la culpable de que siempre recuerde 3 minutos de nuestra vida. Este ciclista italiano es considerado el sexto mejor ciclista de todos los tiempos. Cuando el mundo miraba al cielo esperando a que cayera fuego, este ciclista viajaba con su bicicleta por las carreteras italianas entrenándose para ganar por orden del Duce en la vecina Francia. La prensa de la época lo catalogaba como un deportista afín al fascismo pero nada más lejos de la realidad. Católico convencido, ayu…

Adiós con puntos suspensivos

Llevo días sin escribir, llevo días aprendiendo a decir adiós.
Sabes que te has hecho mayor cuando comienzas a despedirte de personas, de proyectos, de recuerdos.... Y no me refiero a esa despedida con esperanza, sino una despedida real, sabiendo que nunca más volverá. Decir adiós es difícil y no siempre lo hacemos  porque preferimos ser infelices en compañía que reconocer la pérdida. 
Decir adiós es poner un punto y aparte, es mirar al futuro sin esperar que te den la mano, saber que puedes volar sola aún a riesgo de caer y que nadie estará para recomponer tus alas rotas. Mirar al final, enfrentarnos al hecho de que, en el momento en que algo nace también comienza a morir.
Ahora prefiero saborear el amargo sufrimiento en la boca que permitir que me sueltes. No conozco otra cosa que el llanto nocturno, que el pataleo y la incomprensión, y no sé si quiero conocerlo. Por eso hoy te digo que el adiós será con puntos suspensivos. Esperaré a que vuelvas, y lo harás con tu mirada azul cant…