Mi entropía personal

"El sufrimiento humano actúa como un gas en una cámara vacía; el gas se expande por completo y regularmente por todo el interior, con independencia de la capacidad del recipiente. Análogamente, cualquier sufrimiento, fuerte o débil, ocupa la conciencia y el alma entera del hombre. De donde se deduce que el "tamaño" del sufrimiento humano es absolutamente relativo, y a la inversa, la cosa más menuda puede generar las mayores alegrías" [El hombre en busca de sentido. Victor Frankl].

El universo, nuestro universo, se mueve hacia el desorden, hacia su destrucción total. Conforme pasa el tiempo todo lo que sustenta nuestro bienestar comienza a desmoronarse como lo hacen los edificios y como lo hace nuestro propio cuerpo. Este deterioro general nos lleva irremediablamente hacia el caos. 

El caos es la ausencia del orden y según Caserman 'la máxima indeferenciación del sistema'. Sentir que nuestro mundo sigue un orden, que pertenece a un sistema, es lo que nos da estabilidad emocional, lo contrario nos produce ansiedad y miedo, pero ¿por qué?.

Rudolf J. Emmanuel Clausius (Prusia, 1822- Bonn, 1888).
 Físico y matemático alemán, considerado
uno de los fundadores centrales
de la ciencia de la termodinámica.
Rudolf Julius Emmanuel Clausius fue un físico alemán que en 1850 dio respuesta a esta pregunta a través de sus leyes físicas. Se preguntaba por qué ocurren los sucesos en la naturaleza de una manera determinada, y para ello estableció el término entropía como eje central del segundo principio de la termodinámica. Entropía en- y -tropos (dar vueltas) es un neologismo que proviene del griego ἐντροπία y hace referencia a ese desorden infinito al que tiende inexorablemente el universo. 

Como el sufrimiento humano, la energía del universo, y en definitiva nuestra energía, tiende a distribuirse por todo el espacio para buscar el equilibrio. Pero en ocasiones ese equilibrio personal se ve interrumpido por tormentas, inviernos, derrumbes..., nuestra quietud interior se convierte en un auténtico caos y tenemos que gastar mucha de nuestra energía para luchar contra la entropía. Cuando esa energía se agota perdemos el equilibrio y la locura vence a la razón, la muerte a la vida, llegando la entropía a su máximo nivel. 

Quiero pensar que a veces, la locura, la confusión y la anarquía evitan el aburrimiento aunque en el fondo esté deseando volver a mi orden esencial. 

@Ohihane

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